Adaptado de la obra de John Luther Long y del drama de David Belasco.
Casi se había convertido en un hábito que, por uno u otro motivo, los estrenos de las óperas de Puccini fuesen accidentados o sencillamente fracasos. Madame Butterfly no iba a ser una excepción. Puccini se había creado muchas envidias y enemistades y el día del estreno se habían dado cita en La Scalla un buen número de ellos. La revista del editor Ricordi describió los acontecimientos de aquel estreno (algunas anécdotas nos pueden hacer sonreír pero que a los cantantes del estreno les hicieron la función imposible): el publico se comportó con una incorrección rayana en la grosería, reía a carcajadas en los momentos más trágicos de la obra, profería gruñidos, mugidos, maullidos y burlas de toda índole, cuando no interrumpían ruidosamente para pedir un "bis" intempestivo. En el momento cumbre del bellísimo aria Un bel di vedremo, la Storchio, soprano que interpretó a la japonesa en el estreno, hizo un movimiento brusco y el kimono se le arremolino formando un bulto; entonces un espectador comenzó a gritar a risotadas "Butterfly está encinta". Mas tarde otro espectador se puso a imitar el gorjeo de un pájaro, el resto empezó a imitarlo y "todo el teatro parecía un jardín zoológico".
Los espectadores abandonaron el teatro al final de la función “felices, como si hubiese sido un triunfo colectivo", cuenta la revista "Música e Musicisti". El fracaso fue tal que Puccini devolvió los derechos de la representación a la dirección del teatro y retiraron la ópera de la programación de inmediato. Puccini realizó una versión corregida y pidió a Ricordi un teatro pequeño para su reestreno y, sobre todo, "menos saturado de odios y pasiones". Fue en Brescia y, salvo Butterfly que por motivos de trabajo fue sustituida por Salomea Krusceniski, repitió toda la compañía del primer estreno. Fue el 28 de mayo de 1904 y en esta ocasión el triunfo no tuvo veladuras. Puccini se vio obligado a salir diez veces a saludar. Hoy existen cuatro versiones de Madame Butterfly.
Argumento
Lugar de la acción: Una casa con jardín en Nagasaki, Japón.
Finales del siglo XIX.
ACTO I
Goro, un intermediario casamentero, enseña una casita típica japonesa que ha alquilado como nido de amor para el teniente de la marina americana, Pinkerton, cuyo buque está anclado en la bahía. Pinkerton va a casarse con Cho-Cho-San, de diecisiete años, según los usos del país, es decir mientras dure su estancia en él, pudiendo separarse de ella cuando quiera con sólo abandonarla.
Goro hace todos los preparativos con los criados, entre ellos está la fiel Suzuki. Llega el cónsul americano, Sharpless, que es recibido por Pinkerton. Ambos brindan y cantan el célebre América for ever. Llega la joven, a la que se conoce como Madame Butterfly, acompañada de sus parientes y se celebra la ceremonia.
Pinkerton queda fascinado por la belleza, encanto e ingenuidad de Cho-Cho-San. Ésta, pese a la maldición que arroja sobre ella su tío Bonzo, decide abrazar la religión y las costumbres de su nuevo esposo al que cree pertenecerá a perpetuidad, según los usos occidentales.
Ambos se quedan solos y cantan el maravilloso dúo de amor Vogliatemi bene.
ACTO II
Tres años más tarde, Suzuki, Butterfly y su pequeño, hijo de Pinkerton, esperan un regreso que nunca se produce. Todo el dramatismo de la situación se prepara en el diálogo que mantiene con Suzuki al comienzo de este acto y se expresa en E izaghi ed Izanami…, que culmina con esa frase musical tan llena de tinieblas: Tornerá. La inquebrantable esperanza de Butterfly se manifiesta en una de las arias más conocidas y cantadas de la historia de la ópera: Un bel di vedremo.
Mientras, resiste los embates de Goro que trata de casarla con el príncipe Yamadori, quien la visita y corteja en vano. El cónsul, que conoce el sufrimiento de Butterfly, trata de convencerla también de que acepte a Yamadori. Sharpless ha ido a casa de Butterfly con la delicada misión de notificarle que su esposo se ha casado legalmente en América y llegará a Japón con su nueva esposa. Queda muy sorprendido al ver al niño, de cuya existencia no tenía noticias. Lleno de piedad al comprobar aún el amor de Butterfly, se va sin mencionarle el casamiento de Pinkerton.
Se oye un cañonazo que anuncia la entrada de un barco en el puerto. Las dos mujeres y el niño velan frente a la ventana mientras suena el célebre Coro a bocca chiusa.
ACTO III
Ya casi al alba, agotada de esperar, Butterfly se ha retirado a descansar y llegan el Cónsul, Pinkerton y su mujer. Cuando Suzuki ve a Kate en el jardín tiene la certeza de lo que ocurre y se desespera. Pinkerton, cobardemente, se marcha dejando en manos de Sharpless la desagradable misión.
En cuanto Butterfly ve a Kate comprende sin explicaciones la situación. El drama se va preparando, Tutto e morto, tutto e finito, de Tu, Suzuki, che sei tanto buona. La tenebrosa y doliente música de Come una mosca prigioniera… va preparando el trágico final. Llama a su hijo, se despide de él, mientras canta las frases más tristes de la ópera: Con onor muere chi non può serbarvita con onore. Se dispone a realizar el complejo y medido ritual del honorable suicidio japonés, usando el mismo arma con que lo hizo su padre.
TULIO GAGLIARDO (DIRECTOR DE ORQUESTA)

Nació en Buenos Aires, Argentina en 1965. Es hijo de los prestigiosos cantantes Tulio Gagliardo y Vilma Varas.
Realizó sus estudios musicales en el Conservatorio Nacional y en la Universidad de Cuyo.
Luego de una intensísima actividad musical en su país natal viaja a España donde reside actualmente.
Desde 1990 dirige en los principales teatros de España como: Campoamor de Oviedo, Arriaga de Bilbao, Colón de A Coruña, Palacio de Festivales de Santander, Cervantes de Málaga, Jovellanos de Gijón, Guimerá de Tenerife, Pérez Galdós de Gran Canaria, Principal de Zaragoza y Alicante, Gayarre de Pamplona, Calderón de Valladolid, Buero Vallejo de Guadalajara, Carlos III en San Lorenzo de El Escorial, Auditorio Nacional de Madrid, Alcázar, de la Villa, Teatro de Madrid, Calderón y La Latina, en la ciudad de Madrid, etc.
Es invitado por los festivales más importantes de España y Francia donde ha dirigido recientemente las óperas Carmen, Tosca, Aída, Barbero de Sevilla, y Nabucco, en París, Grenoble, Lyon, Biarritz, Nimes, Carcassonne, etc.
Ha dirigido más de 20 óperas y 40 zarzuelas, más de 2200 representaciones, muchas de ellas emitidas por TVE, lo que le convierte en uno de los directores con mayor repertorio lírico.
Entre las orquestas que ha dirigido, cabe destacar a la Orquesta de la Opera de Toronto (Canadá), Arturo Toscanini de Parma (Italia), Sinfónica de Kiev (Ucrania), Ópera de Sofía (Bulgaria), Sinfónica de Bursa (Turquía), Orquesta de la Opera de Izmir (Turquía), Orquesta Filarmónica de Eskisehir (Turquía), Sinfónica de la Universidad de Izmir (Turquía), Sinfónica de Praga (Chequia), Filarmónica de Praga (Chequia), Filarmónica de Sibiú (Rumania), Sinfónica Europea Mediterránea, Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Sinfónica Ciudad de Oviedo, Sinfónica de Bilbao, Sinfónica Ciudad de Málaga, Sinfónica de Cuyo (Argentina), Lírica de Madrid, Filarmónica del Teatro Calderón de Madrid, Clásica de La Laguna (Tenerife).
En 2003, comienza su colaboración junto al gran tenor argentino José Cura al que dirige siete conciertos: dos en el Teatro Verdi de Busseto, Italia; Regensburg y Munich en Alemania; Budapest en Hungría; y dos veces en Praga.
En 2004 dirige con notable éxito la ópera Aida en el festival internacional de Carcassonne con el tenor Lando Bartolini. En 2005 dirige Aida en la Arena de Nimes con Ignacio Encinas y Olga Romanko. La superproducción de Carmen en Las Ventas de Madrid con Elena Zaremba, Denis Graves y Mario Malagnini.
Cabe destacar su importante trayectoria como pianista, ha realizado infinidad de conciertos acompañando a cantantes de talla internacional, labor esta que compagina con sus tareas de director de orquesta. Como concertista ha tocado y dirigido el concierto nº 21 para piano y orquesta de Mozart K 467 en Sibiù Rumanía y en Biarritz Francia.
En 2006 es contratado como Director Musical en el State Opera & Ballet de Izmir, teatro que ha sido distinguido como el mejor teatro de ópera de Turquía convirtiéndose a partir de abril de 2007 en Director Musical General.
En 2007, dirige en Lima, Perú, la temporada de zarzuela y concluye ese año, dirigiendo el concierto de fin de año en el Roy Thompson Hall de Toronto (Canadá).
Entre sus próximos proyectos, y a iniciativa propia, debido a su gran interés en hacer conocer el género lírico español, cabe destacar una nueva producción de La Vida Breve de Manuel de Falla y La Muerte de Garcilaso de Ruperto Chapí, en la Ópera Nacional de Izmir. Ambas serán representadas por primera vez en Turquía.
En agosto de 2008 regresará a Lima como director musical de la temporada de zarzuela de dicha ciudad.
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