GIGANTES Y CABEZUDOS
SEMANA DEL 8 AL 12 DE OCTUBRE
Autor: Manuel Fernández Caballero
Los "Gigantes y Cabezudos" -a los que hace referencia el título de la obra- son las figuras de cartón piedra que desfilan, a modo de caricatura, en pasacalles, verbenas y fiestas, costumbre de origen medieval muy popular todavía en pueblos y ciudades de Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y norte de España. "Els Gegants" intervienen al final de la obra.
Argumento
La escena comienza en el mercado de Zaragoza, en donde Pilar, una bella aragonesa, tras discutir con una de las verduleras y venir a rescatarla el sargento municipal, ésta le confiesa que su novio, Jesús, que está en la Guerra de Cuba, le ha enviado una carta y ella no la puede leer porque no sabe. El sagaz sargento, que también está enamorado de la chica, se inventa la historia de que su novio se ha casado en Cuba. "Los aragoneses somos Gigantes por nuestra fuerza de voluntad y Cabezudos por nuestra tozudez", canta ella misma.
Por otro lado, su novio regresa de Cuba, acompañado de un grupo de compañeros soldados (Escena Coro de Repatriados) [ y habla con su amigo el Sargento, que le dice que Pilar se ha casado y Jesús, también muy tozudo, afirma que a pesar de todo se casará con ella.
Pilar, que no acaba de creer lo que el sargento le había contado, se encuentra con él en las verbenas del Pilar y, para cerciorarse de que no le ha mentido, le vuelve a pedir que le lea una carta -esta vez sí conoce el contenido-. El Sargento, fiel a su engaño, llega a decirle que Jesús no volverá porque ha muerto en la guerra. Esta mentira enfada a Pilar, que intenta agredir al municipal. Éste, a la vista de verse descubierto, confiesa toda la verdad y Pilar comprensiva le perdona. El momento cumbre de la obra viene luego, cuando, a la salida de la procesión, Pilar y Jesús se vuelven a encontrar.
Índice de escenas Introducción y disputa: “Hay que separarlas, van a hacerse mal”.
Escena de las vendedoras: “Tiene un carácter como una fiera”.
Salida de Timoteo: “Ya Timoteo viene hacia acá”.
Tiempo de jota: “Anda ve y dile al Alcalde”.
Romanza de Pilar “¡Esta en su carta! ¡Esta es su carta!"
Jota “No nos asusta nada en la tierra…..Si las mujeres mandasen”. Motín de las mujeres “No hay que ceder, no hay que ceder, hay que luchar”.
Coro de repatriados “Por fin te miro, Ebro famoso”.
Coro “Zaragoza de gala vestida está”. Jota de los de Calatorao “Por ver a la Pilarica”. Salida de los gigantes y cabezudos “Cuando era niña y jugaba”. Jota “Grandes para los reveses…. luchando tercos y rudos”.
Salve “Se marchó de seguro, desesperado”.
Elenco:
Pilar: carnicera del mercado y novia de Jesús. Mabel González.
Antonia: vendedora y mujer de Timoteo. Carmen Dólera.
Jesús: soldado en Cuba, repatriado y novio de Pilar. Alberto Herranz.
Timoteo: municipal y marido de Antonia. Nacho Muñoz / Vicente Vergara.
Tío Isidro: vendedor. Miguel Ángel Viñé / Nelson Toledo.
Sargento: pretendiente de Pilar. Nacho Muñoz / Vicente Vergara.
Pascual: Ángel Walter.
Dirección musical: Salvador Requena
Dirección escénica: Lola Plaza
UNA VIEJA (ZARZUELA CÓMICA en un acto)
Estreno en 1860
Música de Joaquín Gaztambide y libreto de Francisco Camprodón.
Una vieja es, sin duda alguna, una de las obras que se debe rescatar del olvido de nuestro patrimonio musical. Pertenece al llamado género de la Zarzuela Chica. Permaneció en el repertorio hasta 1940 y volverá por derecho propio a él. Se ha representado infinidad de veces. La compañía Martin i Soler la puso en escena el año 2004 y desde entonces no ha dejado de representarla.
Elenco:
Adela: Marta Toba
Conrado: Alberto Herranz
León: Miguel Ángel Viñé / Nelson Toledo
Pancho: Nacho Muñoz
Dirección musical: Salvador Requena
Dirección escénica: Lola Plaza
Orquesta: Martín i Soler
LA DEL MANOJO DE ROSAS
SEMANA DEL 15 AL 18 DE OCTUBRE
Sainete Lírico en dos actos. Música de Pablo Sorozábal. Libro de Francisco Ramos de Castro y Anselmo C. Carreño.
Estrenado en el Teatro Fuencarral de Madrid, el 13 de noviembre de 1934.
Argumento
La acción tiene lugar en 1934, en una plaza de barrio madrileña en la que hay un garaje, un bar y una tienda de flores llamada La del Manojo de Rosas.
Primer Acto:
Se encuentran en esta tienda al comenzar la obra Joaquín, el oficial mecánico del garaje; con su aprendiz Capó; además de Don Daniel, el dueño de la tienda de flores; el camarero del bar, apodado Espasa por su afición a usar retumbantes ditirambos y romper los moldes del vocabulario; y Ascensión, la florista, hija de Don Daniel, que es una mocita madrileña de educación esmerada, pero orgullosa de su origen obrero, por lo que no quiere escuchar hablar de amores más que con un hombre de su clase. A pesar de que Don Daniel le ha aconsejado aceptar la proposición de Ricardo, joven y simpático aviador, Ascensión a quien quiere es a Joaquín, el mecánico, que le corresponde.
Ricardo, tras una conversación con Don Daniel, está convencido de ser el candidato predilecto de Ascensión, y decide declararse, pero al llegar a la puerta de la floristería, se encuentra frente a frente con Joaquín. Los dos muchachos intercambian bravatas y amenazas. En contraste con este conflicto amoroso, aparece otro entre Clarita, una coqueta y “superculta” manicura, Capó y Espasa. La novia del primero se deja querer por el segundo, para así poner a prueba el cariño de Capó. Espasa, que piensa que Clarita está loca por él, utiliza toda su verborrea para aburrir a Capó con sus camelos y hacerse dueño de la situación. Los padres de Joaquín son Doña Mariana, mujer simpática y afable, y un próspero traficante de chatarra, apodado por esa razón Don Pedro Botero. Ascensión lleva todos los días un ramo de rosas a Doña Mariana, sin saber que es la madre de Joaquín, por lo que, cuando aparece éste vestido como un señorito, comprende la florista que ha sido engañada en su buena fe. Con amargura, canta la joven su desconsuelo.
Más tarde, cuando Ascensión está sentada en la puerta de su tienda, llega Joaquín y, como si no la hubiera visto en su casa, trata de piropearla. Pero ella le reprocha su conducta y la desprecia. Al enterarse de la ruptura, Ricardo, que no pierde la oportunidad, vuelve a cortejar a Ascensión, quien, en su despecho, le acepta como novio delante de Joaquín.
Segundo Acto:
Unos meses después, el Espasa, ahora cobrador de autobús, sigue mareando a Capó con su palabrería camelística. Capó decide jugarle el mismo juego y, con ayuda de un diccionario gitano, deja al Espasa para el arrastre. Envalentonado, Capó corteja a Clarita en puro argot faraónico.
Por su parte, los amores entre Ascensión y Ricardo, el aviador, se vuelven cada día más fríos. Ella recela de todo y no sabe cómo disculparse. A todo esto, Don Pedro Botero se ha arruinado en el negocio de chatarra, y Joaquín tiene que volver al garaje como mecánico, esta vez por necesidad. Al ver que Ascensión y Ricardo no se quieren del todo, siente renacer la esperanza y expresa su cariño por Ascensión, seguro de que ella volverá a quererle. Enterada de la ruina de los padres de Joaquín, Ascensión lleva un ramo de rosas a Doña mariana. Al salir se encuentra con Joaquín que, emocionado, agradece su delicadeza. Ambos recuerdan con tristeza los días felices de su amor. Ricardo, que ha comprendido que lo mejor es renunciar a Ascensión, pide al Espasa que se lo diga. Ascensión pide a Clarita que le diga lo mismo a Ricardo. Quedan ambos como buenos amigos, cuando llega Joaquín, que se reconcilia con Ascensión, mientras Clarita, Capó y el Espasa brindan por la felicidad de “La del Manojo de Rosas”.
Elenco:
Ascensión: Mabel González / Marta Toba
Clarita: Lola Plaza
Dª Mariana: Carmen Dólera
Espasa: Ángel Ardisana
Joaquín: Alberto Arrabal / Miguel Ángel Viñé
Ricardo: Ángel Castilla
Capo: Nacho Muñoz
D. Daniel: Carlos del Val
D. Pedro Botero: Nelson Toledo
Parroquiano 1: Luis Maimona
Parroquiano 2: Freddy Guzmán
Inglés: Antonio Caballero
Dirección musical: Salvador Requena
Orquesta: Martín i Soler
Diseño de luces: Alfredo Medina
Diseño de vestuario: Lula Martín
Diseño de escenografía: Boroena
Dirección artística: Carmen Dolera
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